Boeing detecta un nuevo fallo de software en el 737 MAX tras un aterrizaje frustrado
Un fallo de software en determinados Boeing 737 MAX puede desactivar una guía automática si los pilotos cambian el plan tras abortar un aterrizaje.

Imagina que estás a punto de tocar tierra y, de repente, el avión vuelve a ganar altura. Que no cunda el pánico: en aviación, esta maniobra de aproximación frustrada es algo rutinario y seguro cuando no conviene continuar el descenso. Eso sí, exige máxima concentración en la cabina, por lo que las ayudas automáticas están pensadas para quitar trabajo a la tripulación.
El problema es que a Boeing le ha salido un nuevo quebradero de cabeza digital en el 737 MAX. La compañía ha identificado un fallo de software que se manifiesta en circunstancias poco frecuentes, concretamente durante una aproximación de precisión con el piloto automático conectado.
¿Qué ocurre exactamente? Si la tripulación modifica el plan de vuelo programado justo después de una aproximación frustrada, una función automatizada de guía puede dejar de estar disponible. En un momento de mucha intensidad, el asistente informático decide sencillamente dejar de prestar ayuda.
Boeing ya ha avisado a los operadores y sus ingenieros están preparando una corrección permanente para el sistema. Mientras tanto, la agencia reguladora estadounidense (FAA) está revisando el problema para determinar si requiere medidas de seguridad adicionales.
¿Qué te parecen estos imprevistos del software en la aviación moderna? Cuéntanoslo y sigamos la conversación en la comunidad de BeersStorming.
Fuente original: Xataka
