Búnker en el garaje: el caso del vecino que valló su plaza sin permiso en Huelva
Unos vecinos de Huelva cercaron su plaza de garaje con una malla metálica e instalación eléctrica sin avisar a la comunidad, terminando en los juzgados.

Hay pocas cosas tan nuestras como las juntas de vecinos, ese escenario cotidiano donde la convivencia a veces se sirve calentita y las discusiones rozan lo estrambótico. Los juzgados españoles están más que acostumbrados a lidiar con conflictos de lo más peculiar surgidos en las zonas comunes, habiendo casos que incluso han tenido que ser resueltos por el mismísimo Tribunal Supremo.
Uno de estos episodios tan llamativos tuvo lugar en Huelva, donde unos propietarios decidieron tomarse la privacidad por su mano dentro del garaje comunitario. Sin contemplaciones, instalaron una valla dotada de una malla metálica alrededor de su plaza de aparcamiento para impedir el paso a cualquiera que intentase acceder al perímetro.
Por si cercar el espacio no fuera suficiente, los vecinos también sumaron una instalación eléctrica propia en el interior del cerramiento. ¿El motivo? Disponer de mejor iluminación para ver con claridad las tareas que realizaban dentro de su particular parcela. El gran problema es que ejecutaron todas estas obras sin informar previamente a la comunidad de propietarios.
Como era de esperar, el resto del vecindario no se tomó nada bien la iniciativa unilateral. La junta de vecinos decidió votar y otorgar plenos poderes al presidente para exigir la retirada inmediata del invento o, en su defecto, emprender acciones legales. Al no producirse la retirada del cerramiento ni de la luz, la comunidad terminó demandando a los dueños en el año 2013.
¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar por defender tu espacio en la junta de propietarios? Queremos conocer tus experiencias y abrir el debate con la comunidad de BeersStorming.
Fuente original: Xataka
