Casi ocho años esperando el Tesla Roadster: la promesa de 50.000 dólares que no llega
Prometía volar de 0 a 100 km/h en 1,9 segundos en 2017, pero casi ocho años después, quienes pagaron 50.000 dólares de reserva siguen sin noticias de su coche.

Corría el año 2017 cuando Elon Musk dejó a medio mundo boquiabierto al presentar la segunda generación del Tesla Roadster. Por aquel entonces, la idea de un deportivo eléctrico elegante que superase a la mayoría de los coches de combustión tradicionales parecía algo casi mágico.
Las cifras sobre el papel prometían una aceleración de 0 a 100 km/h en solo 1,9 segundos —salir disparado prácticamente en un pestañeo—, 1.000 kilómetros de autonomía y unos 400 km/h de velocidad punta. Todo ello alimentado por una batería de 200 kWh bajo el suelo, lo que equivale a un gigantesco almacén de energía para coronarlo como el coche de producción más rápido del planeta.
Mientras algunos analistas del sector miraban el anuncio con escepticismo asegurando que semejante hito era imposible, el entusiasmo de muchos compradores pudo más. Hubo entusiastas que no se lo pensaron dos veces y pusieron de inmediato 50.000 dólares sobre la mesa para reservar su unidad.
Casi ocho años después, la vida ha seguido su curso: la gente ha cambiado de empleo, se ha casado o ha visto crecer a sus seres queridos. Sin embargo, quienes pagaron esa abultada reserva siguen exactamente en el mismo punto, esperando pacientemente y sin noticias sobre su vehículo.
Y a vosotros, ¿os parecería justificable una espera de casi una década por un deportivo así o habríais reclamado el dinero hace tiempo? ¡Queremos leer vuestras opiniones en la comunidad de BeersStorming!
Fuente original: Xataka
