Comer mucha proteína y longevidad: el problema de generalizar los estudios con ratones
Un reciente estudio en animales vincula las dietas bajas en proteínas con una mayor longevidad, pero extrapolar estos resultados a los humanos no es tan sencillo.

Entre batidos postentreno y pasillos de supermercado abarrotados de productos con el sello "high protein", es normal preguntarse si hincharse a proteínas sin control es realmente bueno para el organismo. En el ámbito de la nutrición existen opiniones muy diversas al respecto, fruto de investigaciones realizadas tanto en personas como en modelos animales.
El debate se ha avivado tras la publicación este año de un estudio en la revista Cell Press Blue. Esta investigación sugiere que seguir una dieta pobre en proteínas y, en concreto, baja en ciertos aminoácidos como la metionina, la isoleucina o la valina, podría ser la clave para prolongar la vida.
Sin embargo, conviene no sacar conclusiones precipitadas. El problema de este gran trabajo es que se centró exclusivamente en animales, utilizando ratones. Aunque los mecanismos biológicos explicados puedan parecer comprensibles para nuestra especie, aplicar esto directamente a las personas es como comparar el mantenimiento de una bicicleta con el de un avión: el metabolismo, la composición corporal y la forma de envejecer de los roedores difieren bastante de las nuestras.
Por este motivo, en nutrición no se puede generalizar a la ligera. Los hallazgos en modelos animales son valiosos para la ciencia, pero no significan que debamos demonizar las proteínas en nuestro día a día sin evidencia directa en seres humanos.
¿Vosotros también habéis notado la fiebre por lo "high protein" en la cesta de la compra? Pasaos por la comunidad BeersStorming y contadnos qué opináis sobre el tema.
Fuente original: Xataka
