Compraron una granja gigante en Chile no para ganar dinero, sino para destruirla
Doug y Kristine Tompkins compraron una enorme explotación ovina en la Patagonia chilena para eliminar 25.000 ovejas y devolver la tierra a la naturaleza.

Comprar un negocio enorme solo para destruirlo suena a la peor idea de un inversor, pero fue la mejor jugada para el planeta. En 2004, la pareja formada por Doug y Kristine Tompkins, a través de Conservación Patagónica, compró la Estancia Valle Chacabuco: una finca ganadera de unas 90.000 hectáreas (222.000 acres) en la Patagonia chilena que era una de las grandes explotaciones ovinas del país.
El problema era que décadas de pastoreo continuado habían dejado los pastizales completamente degradados. Las especies autóctonas de la zona, como los guanacos, los huemules, los pumas y los cóndores, estaban perdiendo un terreno vital debido al avance de las ovejas y las barreras humanas.
Así que la pareja puso en marcha un plan insólito: en lugar de exprimir el rancho para sacarle rentabilidad, decidieron desmontarlo por completo. Eliminaron del mapa a 25.000 ovejas, tiraron abajo cientos de kilómetros de cercas y renunciaron del todo a producir en esas tierras para recuperar lo que había allí originalmente.
Catorce años después, este experimento de «des-negocio» terminó en algo completamente extraordinario. Lo que parecía un sinsentido financiero logró restaurar el ecosistema y devolver a Chile algo que no se puede comprar con dinero.
¿Qué te parece esta forma de recuperar la naturaleza a golpe de billetera? Pásate por la comunidad de BeersStorming, pilla tu bebida favorita y cuéntanos tu opinión.
Fuente original: Xataka
