Cuando la cárcel se convierte en un horno: el colapso penitenciario en Italia
Las cárceles italianas registran un 139,7 % de ocupación en mitad del verano más caluroso en 75 años, acentuando una crisis penitenciaria histórica.

Imagina meter a 65 personas en un piso diseñado para 46, sin aire acondicionado y en medio de la peor ola de calor en décadas. Eso es prácticamente lo que está ocurriendo en el sistema penitenciario de Italia, donde una crisis de espacio enquistada desde hace años ha chocado de frente con el verano más sofocante del país en 75 años.
Los números no mienten y resultan impactantes. A fecha de 28 de julio de 2026, las prisiones italianas alojaban a 64.741 personas, a pesar de disponer de únicamente 46.343 plazas efectivamente utilizables. Esto coloca el nivel de ocupación real en un abrumador 139,7 %, un pico que el país no alcanzaba desde hace más de una década.
Para poner este dato en perspectiva, la última vez que se vivió una situación similar fue en 2013, el año en el que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó a Italia por las condiciones inhumanas y degradantes de sus instalaciones. La arquitectura tampoco acompaña: se trata en gran parte de edificios antiguos, mal ventilados y sin aire acondicionado, lo que ha llevado las temperaturas en las celdas a rozar los 50 ºC.
Por si fuera poco, la media nacional enmascara situaciones todavía más al límite. En algunas prisiones la capacidad se ha multiplicado dramáticamente, como en Lucca, que llega a un desorbitado 256,8 % de ocupación. En la cárcel de San Vittore, en Milán, el dato alcanza el 223,6 %, mientras que en Latina se sitúa en el 220,8 %.
Una combinación letal de falta de espacio y temperaturas récord que pone contra las cuerdas al sistema penitenciario italiano. ¿Cómo crees que deberían adaptarse este tipo de infraestructuras ante el impacto del clima extremo? ¡Queremos conocer tu opinión en la comunidad BeersStorming!
Fuente original: Xataka
