Cuando la IA jubila a los cinco dólares: el duro tropiezo de Fiverr
La popular plataforma de encargos digitales sufre una caída masiva de clientes y desplome en bolsa tras el impacto directo de la inteligencia artificial.

Fiverr nació en 2010 con un concepto tan sencillo que venía grabado en su propio nombre: pequeñas tareas digitales por apenas cinco dólares. ¿Necesitabas un logo rápido, traducir un texto, la descripción de un producto o un vídeo breve? Alguien al otro lado del planeta lo hacía por ti rápido y barato. El problema es que, años después, ese tipo de microencargos los resuelve cualquier chatbot de inteligencia artificial en apenas medio minuto.
Los números lo dejan bastante claro. En el segundo trimestre, la compañía ingresó 97,8 millones de dólares, lo que supone un 10% menos que el año anterior. Si miramos a su negocio histórico, ese mercado central que cobra comisión por cada encargo realizado, la caída ha sido de un doloroso 15,5%. La IA le ha pegado un buen dentellada al modelo tradicional.
Este cambio de época se nota sobre todo en las cifras de usuarios. Los compradores activos han caído hasta los 2,7 millones, lo que representa un descenso del 21,9%. Dicho de forma llana: en tan solo doce meses se ha marchado uno de cada cinco clientes de la plataforma. Si echamos la vista atrás hasta 2022, el último año previo al terremoto de ChatGPT, la plataforma contaba con 4,3 millones de compradores, habiendo perdido desde entonces a más de un millón y medio de personas.
Como es lógico, el impacto en los mercados financieros no se ha hecho esperar. La acción de Fiverr, que llegó a superar la friolera de los 300 dólares en febrero de 2021, cotiza ahora cerca de los 9 dólares. Tras presentar sus últimos resultados a finales de julio, los títulos de la empresa cayeron un 18% en una única sesión bursátil.
La plataforma que popularizó los encargos exprés se enfrenta a una reestructuración forzosa ante una tecnología que hace lo mismo sin cobrar comisión. ¿Creéis que las plataformas de profesionales independientes sobrevivirán adaptándose o terminarán absorbidas por la automatización? ¡Queremos leer vuestras opiniones en la comunidad BeersStorming!
Fuente original: Xataka
