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Cuando un príncipe saudí llevó un iceberg de Alaska a Iowa para solucionar la sed mundial

En 1977, una surrealista operación de ingeniería trasladó dos toneladas de hielo milenario en avión y camión para debatir cómo abastecer de agua al desierto.

Por BeersStorming·18 de octubre de 2026· 2 min
Cuando un príncipe saudí llevó un iceberg de Alaska a Iowa para solucionar la sed mundial

En octubre de 1977 tuvo lugar una de las propuestas de ingeniería más extravagantes del siglo XX. El príncipe saudí Mohammed Al-Faisal se propuso demostrar que la humanidad podía resolver sus problemas de escasez de agua remolcando gigantescos bloques de hielo desde la Antártida hasta los desiertos de Oriente Próximo. Para abrir el debate, organizó la primera Conferencia Internacional sobre la Utilización de Icebergs en la pequeña ciudad universitaria de Ames, en Iowa.

Para impresionar a los científicos de 18 países reunidos allí, el proyecto no escatimó en medios. Trasladaron un bloque de hielo milenario de dos toneladas desde el glaciar Portage, cerca de Anchorage (Alaska), hasta el mismísimo corazón de Estados Unidos. La logística pareció más una película de acción que un experimento científico: hicieron falta buzos, un helicóptero, un avión y un camión refrigerado para mover semejante masa.

La idea de fondo tenía su lógica: los icebergs son básicamente gigantescas cantimploras naturales flotando en los polos. Si logras llevarte una de estas estructuras heladas a una zona árida, tienes reservas de agua dulce garantizadas. El gran reto técnico residía en cómo remolcar semejante mole flotante a través de océanos cálidos sin que se derritiera por el camino.

Aquel fragmento helado de Alaska logró llegar a Iowa, a miles de kilómetros de las regiones polares. Sin embargo, la gran hazaña prometida nunca se completó: el iceberg gigantesco jamás alcanzó Arabia Saudí y aquella demostración terminó con un desenlace difícil de inventar, sirviendo el hielo milenario para enfriar los cubatas de los asistentes.

A pesar del desenlace, la iniciativa dejó una historia fascinante sobre los límites de la tecnología frente a la crisis del agua. ¿Te habrías tomado una copa con hielo milenario de Alaska o ves descabellado remolcar glaciares al desierto? ¡Déjanos tu opinión y súmate al debate en la comunidad BeersStorming!

Fuente original: Xataka