De la Primera Guerra Mundial a Ucrania: cuando la tecnología bélica no tiene respuesta
Un vídeo en Ucrania muestra drones arrojando material incandescente, recordando el impacto tecnológico que ya se vivió en la Primera Guerra Mundial.

Un vídeo difundido por Donald P. Mitchell nos muestra una escena aterradora: varios drones volando a baja altura sobre una trinchera mientras vierten una lluvia de material incandescente que hace arder el terreno a su paso. Aunque parezca cine de ficción, se trata de un ejercicio militar real en Ucrania y muestra la evolución de pequeños drones comerciales convertidos en armas tras años de desarrollo.
Observar estas imágenes provoca una sensación que los soldados conocen desde hace más de un siglo. Es la amarga sorpresa de descubrir, en mitad de un conflicto, que acaba de irrumpir una nueva tecnología para la que todavía nadie tiene una respuesta ni una forma de protegerse.
Esta situación nos retrotrae a la Primera Guerra Mundial, el gran laboratorio de este tipo de impacto tecnológico. Los ejércitos empezaron a luchar en 1914 y terminaron inmersos en un escenario totalmente industrializado, dominado por la artillería pesada, las ametralladoras, la aviación, los lanzallamas, los gases venenosos y los vehículos blindados capaces de atravesar el terreno.
Al igual que ocurrió en aquel periodo con la rápida llegada de esos avances mortíferos, hoy presenciamos cómo la transformación de dispositivos civiles en herramientas de combate vuelve a dejar a los combatientes sin reacción inmediata ante el enemigo.
¿Qué opináis en la comunidad de BeersStorming sobre esta acelerada evolución tecnológica para la que aún no hay defensa? ¡Os leemos en los comentarios!
Fuente original: Xataka
