De tiradores de cajón a la cima de la IA: el multimillonario más inesperado de Taiwán
El octogenario fundador de King Slide pasó de fabricar herrajes para muebles a convertirse en el hombre más rico de Taiwán gracias al auge de la IA.

Cuando pensamos en el dinero que genera la inteligencia artificial, a todos nos vienen a la mente gigantes como Nvidia, OpenAI o Anthropic. Sin embargo, el pelotazo financiero más sorprendente de esta era no ha salido de un sofisticado laboratorio informático, sino de un lugar tan cotidiano como un cajón de cocina.
Nos trasladamos a Kaohsiung, una ciudad portuaria del sur de Taiwán. Allí se fundó en 1986 la empresa King Slide de la mano de Lin Tsung-chi. Su objetivo inicial era fabricar herrajes y tiradores para las puertas de los muebles, aprovechando el gran boom de la construcción en China.
El punto de inflexión llegó en el año 2000. Un cliente que representaba nada menos que el 40% de la facturación exigió una rebaja del 30% en sus pedidos. Lin Tsung-chi se negó en redondo, lo que provocó un serio revés en los ingresos al año siguiente, la pérdida de casi la mitad de la plantilla y un grave riesgo para la viabilidad de la compañía.
Lejos de tirar la toalla, aquella profunda necesidad obligó al fundador a buscar nuevos mercados de forma urgente, iniciando un camino que les llevaría de los cajones a los servidores. Una apuesta radical que ha acabado transformando por completo el destino de la empresa.
Hoy en día, este fundador octogenario se ha convertido en el hombre más rico de Taiwán y en una de las personas más acaudaladas del planeta. Quién nos iba a decir que la fiebre del oro tecnológico terminaría premiando de esta forma a un fabricante de herrajes. ¿Qué os parece esta carambola del destino empresarial? ¡Os leemos en los comentarios de la comunidad BeersStorming!
Fuente original: Xataka
