Del choque con Kimi Antonelli al centro de datos itinerante de 650 TB de la F1
Analizamos el despliegue técnico del Event Technical Centre de la F1, capaz de gestionar una retransmisión en directo a 1.300 km de distancia.

Llevar 21 años sin seguir la Fórmula 1, exactamente desde que Fernando Alonso ganó su primer mundial en 2005, tiene sus consecuencias. De hecho, puedes cruzarte en el Gran Premio de Madrid con Kimi Antonelli, el líder del mundial, y preguntarte si ese niño es un piloto mientras la gente se arremolina a su alrededor para pedirle fotos. Pero es que la atención no estaba puesta en la pista, sino en el verdadero espectáculo técnico de bambalinas.
Hablamos del Event Technical Centre (ETC), el centro de datos itinerante de la F1. Se trata de una especie de hospital de campaña tecnológico que el equipo monta y desmonta meticulosamente en cada Gran Premio, preparado para manejar un flujo descomunal de 650 TB de datos.
El desafío de ingeniería es monumental. La misión consiste en coordinar la retransmisión en directo con coches circulando a más de 200 km/h en Madrid, pero con la particularidad de que la producción se gestiona desde el Reino Unido, a 1.300 kilómetros de distancia. Una autopista de información sin margen de error.
Como en todo evento de esta magnitud, las instalaciones están rodeadas de marcas que pagan un dineral por colocar su logotipo en cada esquina. La duda que surge al ver semejante infraestructura es si la presencia de estos patrocinadores sirve para algo más que para salir en la televisión y si realmente aportan valor a la tecnología del evento.
Tras más de dos décadas desconectados de las carreras, descubrir el ETC demuestra que la competición también se juega en los servidores. ¿Qué os parece a vosotros este despliegue de datos sobre ruedas? ¡Queremos leer vuestros comentarios en la comunidad BeersStorming!
Fuente original: Xataka
