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Del desastre ambiental al bosque: la insólita transformación del Mar de Aral

Lo que en los años 60 era el cuarto lago más grande del mundo se convirtió en desierto, pero Uzbekistán lucha hoy plantando millones de arbustos contra la erosión.

Por BeersStorming·17 de octubre de 2026· 2 min
Del desastre ambiental al bosque: la insólita transformación del Mar de Aral

Imagina tener el cuarto lago más grande del planeta y decidir que es mejor idea usar sus ríos tributarios para regar campos de algodón. Eso fue exactamente lo que hicieron los planificadores de la Unión Soviética en la década de 1960 con el Mar de Aral, ubicado entre Kazajistán y Uzbekistán. Desviaron los ríos Amu Daria y Sir Daria hacia canales de riego y abrieron la puerta a una de las mayores catástrofes ambientales del siglo pasado.

Las consecuencias no tardaron en llegar y fueron demoledoras. A principios de los años 90, la inmensa lámina de agua —que originalmente alcanzaba los 68.042 kilómetros cuadrados y 1.100 kilómetros cúbicos de agua— se dividió en dos: el mar de Aral Norte y el mar de Aral Sur. Para el año 2004, su volumen se había reducido en un brutal 91 %. En el lecho seco donde antes navegaban barcos, emergió un nuevo desierto de sal y residuos tóxicos al que bautizaron como Aralkum.

Al principio, las autoridades intentaron devolver el agua al lago, pero se topiron con un muro de realidad. Las presas construidas en la era soviética y la enorme exigencia hídrica del algodón hicieron inviable la recuperación del ecosistema original. Tan solo el sector del Aral Norte, en Kazajistán, logró un pequeño éxito recuperando algo de lámina de agua gracias a la construcción de una presa local.

Ante la imposibilidad técnica de llenar de nuevo el cuenco del lago, Uzbekistán ha cambiado de paradigma. Asumiendo que recuperar el agua es una misión imposible, el país ha lanzado una contraofensiva por tierra, mar y aire: plantar millones de arbustos en el antiguo fondo marino. El objetivo ya no es navegar, sino levantar un bosque que fije el suelo y frene la erosión provocada por el polvo y la sal.

Reconvertir una tragedia ecológica en un escudo verde contra la erosión es un reto monumental. ¿Qué os parece en la comunidad BeersStorming este giro radical para intentar enmendar un error de ingeniería del pasado? ¡Queremos conocer vuestra opinión en los comentarios!

Fuente original: Xataka