Drones a 600 km/h e IA en ametralladoras: la nueva guerra tecnológica
Rusia acelera sus drones con motores a reacción y Ucrania responde con torretas robotizadas e inteligencia artificial para interceptarlos.

En el tablero de la tecnología militar, la velocidad lo es todo. Rusia ha decidido jubilar las hélices de algunos de sus drones de ataque para montarles pequeños turborreactores. El resultado son aparatos como el Geran-5, capaces de volar a unos 600 km/h. Básicamente, han cambiado el motor de un utilitario por el de un caza, dejando una ventana de tiempo reducidísima para que las defensas reaccionen.
Para hacernos una idea del cambio de escenario, los modelos tradicionales impulsados por hélice, como el Geran-2, eran interceptados en más del 85% de las ocasiones. Sin embargo, al multiplicar la velocidad por varios enteros, detectar y neutralizar estos objetos voladores en tiempo récord se ha convertido en un auténtico reto logístico y técnico.
La escala de este despliegue ha crecido a un ritmo vertiginoso. Según los datos difundidos por Kiev, en junio Rusia lanzó alrededor de 350 drones a reacción, pero la cifra se disparó hasta los 2.800 aparatos en el mes de agosto. Un volumen enorme diseñado para saturar la defensa antiaérea que protege ciudades e infraestructuras estratégicas.
¿Y cuál ha sido la respuesta tecnológica para frenar a semejantes bólidos? Darle ojos y cerebro a las armas de superficie. Ucrania ha comenzado a emplear torretas robotizadas equipadas con ametralladoras de gran calibre, apoyadas por sistemas de visión e inteligencia artificial. Esta combinación automatizada ya ha conseguido abatir varios de estos aparatos de alta velocidad.
La automatización parece ser ahora el único escudo capaz de procesar información y apretar el gatillo a tiempo cuando el objetivo se mueve a 600 km/h. ¿Cómo veis esta aceleradísima carrera entre drones autónomos y torretas inteligentes? ¡Os esperamos en los comentarios para debatirlo en la comunidad BeersStorming!
Fuente original: Xataka
