El calor del sur impulsa la búsqueda de vivienda en la Europa más fresca
Las altas temperaturas y las sequías están haciendo que fortunas europeas dejen el sur para mudarse a regiones más frescas del norte de España, Francia e Italia.

Por mucho dinero que uno tenga en la cuenta corriente, achicharrarse a 40 ºC no le gusta a nadie. Da igual si tienes la casa aclimatada o una piscina enorme en el jardín: el calor extremo pasa factura a todo el mundo por igual. Esta obviedad está provocando un movimiento muy curioso en el mercado residencial europeo.
Cada vez es más habitual ver a familias haciendo las maletas para abandonar sus casas del sur de Europa y mudarse a latitudes más septentrionales. Se trata del tirón de la llamada "Europa fresca", donde lugares con menor riesgo de sequía, incendios y temperaturas asfixiantes se están convirtiendo en el nuevo destino deseado.
Un reportaje de The Wall Street Journal ha puesto rostro a esta tendencia citando los casos de Gabriele Pohl, gestora de un negocio de coaching para directivos, y Florence Chapelier, vinculada al diseño arquitectónico. Ambas disfrutaban de una situación económica holgada en regiones meridionales, pero han decidido cambiar de aires en busca de climas más templados.
De este modo, varias regiones del norte de España, Francia e Italia están llamando la atención de compradores con buen nivel adquisitivo. El mapa inmobiliario se está reconfigurando y el norte europeo se ha convertido en un filón no solo por sus paisajes, sino por ofrecer un termómetro mucho más amable.
¿Y vosotros qué opináis en la comunidad de BeersStorming? ¿Os plantearíais hacer las maletas rumbo al norte para huir del calor extremo o preferís aguantar el verano junto a la piscina?
Fuente original: Xataka
