El calvario de cambiar de Wi-Fi con la casa domotizada y la solución del router
Reconfigurar todos tus dispositivos inteligentes al cambiar de operador puede dar tanta pereza que te deje atado a una tarifa indeseada durante un año entero.

Tener la casa repleta de bombillas, enchufes, termostatos, aire acondicionado, robots y hasta la lavadora conectados al móvil o a la voz es fantástico para el día a día. Sin embargo, todo este ecosistema de distintas marcas guarda un punto débil bastante molesto que sale a la luz en cuanto decidimos cambiar de proveedor de Internet.
La inmensa mayoría de estos dispositivos inteligentes comparten una pega considerable: si cambias la red Wi-Fi, sus aplicaciones no ofrecen la opción de editar simplemente los datos de la conexión. Para que vuelvan a funcionar, toca reconfigurarlos uno a uno desde cero, exactamente igual que si fuesen recién comprados.
Este proceso supone perder una tarde entera enlazando aparato por aparato. El problema no es solo conectarlos, sino volver a asignarles los nombres que tenías configurados, reconstruir las automatizaciones personalizadas y encajarlos de nuevo en tu rutina diaria. Todo por culpa de unas apps que lo permiten personalizar casi todo salvo el ajuste de red.
El jaleo es tan grande que puede provocar una auténtica parálisis por pereza, dejándote anclado durante un año entero a una compañía y a una tarifa que ya no deseas mantener. Para evitar este lío dispositivo por dispositivo, la alternativa es centrar la acción en el propio router nuevo para que los aparatos sigan reconociendo la red.
¿Has vivido alguna vez este drama al cambiar de operador o te has quedado atado a una tarifa por pereza domótica? ¡Déjanos tu opinión y debate con nosotros en la comunidad BeersStorming!
Fuente original: Xataka
