El coste oculto de recargar tu batería social a solas, según la ciencia
Aislarse sin contacto físico ni digital relaja, pero un estudio revela que la soledad total pasa factura al estado de ánimo.

Seguro que te ha pasado alguna vez: estás en una reunión o haciendo planes y, de repente, sientes que tu "batería social" se ha quedado a cero. En ese instante, lo único que pide el cuerpo es buscar un rincón tranquilo para recargar pilas en absoluta soledad.
Pues bien, la ciencia ha comprobado que ese esperado efecto calmante de estar a solas es completamente real. Sin embargo, recuperar esa energía no sale gratis, ya que este parón viene acompañado de una factura oculta en nuestro estado de ánimo.
Para entender este fenómeno, un equipo de investigadores hizo un seguimiento a 178 adultos utilizando el llamado método de reconstrucción diaria. Lo más curioso de este estudio fue el criterio tan estricto que fijaron para determinar qué contaba exactamente como estar a solas.
Para que el tiempo puntuara como soledad real, los participantes debían estar totalmente aislados, sin ninguna interacción física pero tampoco digital. De hecho, mandar un simple mensaje por WhatsApp o hacer una llamada telefónica invalidaba el contador al instante.
Los resultados demostraron que desconectar de todo el mundo ayuda a encontrar esa calma tan necesitada, aunque tenga como contrapartida un impacto en cómo nos sentimos. ¿Y tú, cómo gestionas la recarga de tu batería social? ¡Déjanos tu opinión y únete a la charla en la comunidad BeersStorming!
Fuente original: Xataka
