El día que Sean Connery rechazó ser Hannibal Lecter por puro asco
El eterno 007 dejó pasar en 1991 uno de los papeles más icónicos del cine porque el personaje le parecía sencillamente asqueroso.

Hay decisiones en la historia del cine que cambian carreras enteras. En 1991, Sean Connery tuvo al alcance de su mano interpretar a uno de los psicópatas más célebres de la gran pantalla: Hannibal Lecter. Sin embargo, el actor decidió dejar pasar la oportunidad por un motivo bastante directo, y es que el personaje le daba un asco tremendo. La jugada le salió redonda a su posterior intérprete, que terminó subiendo a recoger el Oscar por ese mismo papel.
Aunque han pasado más de 40 años desde que Connery se despidiera de James Bond en 'Nunca digas nunca jamás', su nombre siempre estuvo pegado al espía más famoso del cine y la literatura. Precisamente por ello, el legendario actor —fallecido en 2020 a los 90 años— mantuvo una relación bastante tirante con el personaje que le dio la fama mundial.
Y es que motivos no le faltaban para no querer verse encasillado. En sus casi cinco décadas de carrera dejó bien claro que reducirlo al agente con licencia para matar era quedarse muy corto. Su currículum lo demuestra con creces, empezando por su papel como el policía Jim Malone en 'Los intocables de Eliot Ness', dirigida por Brian De Palma, que le valió el Oscar a mejor actor de reparto.
A ese reconocimiento se suman producciones tan distintas entre sí como 'La ofensa', 'Los inmortales', 'El nombre de la rosa' o 'La Roca'. Una trayectoria variada que demuestra que el actor tenía criterio de sobra para elegir sus proyectos, incluso si eso significaba repudiar a uno de los villanos más grandes de la historia.
¿Os habríais imaginado a Sean Connery interpretando al caníbal más famoso del cine o creéis que acertó al dejar pasar el papel? ¡Queremos conocer vuestra opinión en la comunidad de BeersStorming!
Fuente original: Xataka
