El peligro del móvil a oscuras: por qué parpadeamos la mitad y dañamos los ojos
Revisar el móvil en la cama para desconectar puede salir caro a tus ojos debido a la luz azul, la sequedad ocular y la fatiga digital.

Admitámoslo: meternos en la cama y hacer un poco de scroll en el móvil se ha convertido en el ritual favorito de muchos para «desconectar» antes de ir a dormir. Sin embargo, esa costumbre que vendemos como relajante le está pasando una factura bastante clara a nuestra vista.
Los oftalmólogos apuntan a que usar el teléfono móvil a oscuras y con un brillo potente hace que la luz azul impacte de lleno en el ojo. Esto acaba provocando un daño acumulativo en la retina, pero el impacto directo va más allá de esta luz y se centra en cómo obligamos a trabajar a nuestra mirada.
Según una revisión publicada en 2018, la fatiga visual digital afecta al 50% o más de los usuarios de ordenadores. Los síntomas principales se dividen en problemas acomodativos —debido al esfuerzo continuo al que sometemos al cristalino, la lente interna del ojo— y en la molesta sequedad ocular.
Esta sequedad tiene una explicación muy sencilla: un ser humano normal parpadea unas 15 veces por minuto para lubricar la superficie del ojo. Sin embargo, cuando fijamos la vista en una pantalla, esa frecuencia se reduce a la mitad, provocando que el ojo pierda su lubricación habitual.
Y tú, ¿eres de los que se quedan haciendo scroll a oscuras antes de dormir o consigues soltar el teléfono a tiempo? ¡Déjanos tu opinión y únete al debate en la comunidad BeersStorming!
Fuente original: Xataka
