El pozo soviético SG-3: cuando la URSS intentó llegar al corazón de la Tierra
En 1970, la Unión Soviética empezó a excavar el pozo SG-3 en la península de Kola para intentar alcanzar los 15 kilómetros de profundidad por pura ciencia.

Es curioso cómo tenemos mapas detalladísimos de lo que ocurre a miles de kilómetros sobre nuestras cabezas, pero el suelo bajo nuestros pies sigue siendo un auténtico misterio. Para romper esta barrera, en mayo de 1970 la Unión Soviética decidió ponerse manos a la obra y comenzó a perforar en la península de Kola con un objetivo que da vértigo: descender unos 15 kilómetros en la corteza terrestre.
Olvidaos de buscar petróleo o abrir una mina para hacerse millonarios; la intención de los soviéticos era puramente científica. Querían llegar donde nadie había pisado jamás y observar de forma directa las entrañas del planeta, en lugar de conformarse con las mediciones e hipótesis que se obtenían desde la superficie.
Esta colosal perforación superprofunda se bautizó con un nombre poco poético: SG-3. Su misión consistía en tomar muestras reales y analizar la corteza continental atravesando la secuencia proterozoica de Pechenga para adentrarse en el basamento arcaico del Escudo Báltico, algo así como ir traspasando las capas de un hojaldre geológico gigantesco donde el mayor desafío técnico era conseguir que el propio agujero se mantuviera abierto.
Incluso con revisiones publicadas por investigadores en 2021, este proyecto sigue siendo un recordatorio fascinante de lo difícil que es explorar nuestro propio hogar bajo los pies. ¿Conocíais la historia de este megaproyecto subterráneo? ¡Queremos conocer vuestra opinión y debatirlo en la comunidad BeersStorming!
Fuente original: Xataka
