El Salón de París confirma el cambio: China gana terreno tras la retirada europea
El Salón de París refleja cómo la pérdida de fuelle de los eventos tradicionales ha permitido a las marcas chinas ganar terreno en suelo europeo.

Son las nueve de la mañana y los pasillos del Salón del Automóvil de París ya presentan bastante ajetreo. Entre conferencias tempraneras y la espera a que los directivos retiren las lonas de sus grandes estrellas, el equipo desplazado al evento tras conocer los Omoda 4 y Omoda 5 no puede evitar reflexionar sobre la evidente transformación que sufren este tipo de citas.
Los salones del automóvil han ido perdiendo fuelle a lo largo de los años en un fenómeno calcado al del mítico E3 en la industria de los videojuegos. La estrategia de los fabricantes tradicionales pasó por huir hacia fechas menos concurridas para captar la atención del público de forma más sencilla y con una inversión mucho menor. Con un simple comunicado en solitario se garantizaban ser el tema del día, lejos del barullo que supone reunir a decenas de marcas y cientos de periodistas bajo un mismo techo.
Sin embargo, la espantada europea dejó un hueco enorme en el escaparate presencial. Un espacio que no ha quedado desierto por mucho tiempo, ya que fue rápidamente detectado por los competidores que necesitaban hacerse oír en el mercado continental.
Los fabricantes chinos, con la urgente necesidad de captar atención, comunicar su desembarco en Europa y sembrar confianza entre los consumidores, ocuparon esa plaza sin dudarlo. De este modo, las ferias del motor en suelo europeo se han ido transformando de manera progresiva en una pasarela para las marcas asiáticas, que continúan ganando terreno.
¿Crees que ha sido un error por parte de las marcas europeas ceder este escaparate presencial a los nuevos competidores? ¡Déjanos tu comentario y unámonos al debate en la comunidad BeersStorming!
Fuente original: Xataka
