El secreto de la lluvia: gotas cargadas de electricidad que dañan tu coche
Un estudio revela que las gotas de lluvia acumulan carga eléctrica capaz de perforar la capa protectora del coche y acelerar su corrosión.
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Siempre hemos pensado que la lluvia solo servía para ensuciar el coche justo después de llevarlo al lavadero. Sin embargo, un reciente estudio ha descubierto que esas aparentemente inofensivas gotas de agua esconden un secreto electromagnético bastante peleón para la pintura de nuestros vehículos.
Resulta que las gotas de lluvia pueden acumular suficiente carga eléctrica durante su caída como para comportarse como verdaderos micro-rayos. Imagina pequeños chispazos invisibles cayendo constantemente sobre el capó; esta electricidad es capaz de perforar los recubrimientos protectores que aplican los fabricantes para cuidar la pintura.
Al romper esa primera barrera de protección, el impacto eléctrico de las gotas abre el camino para que la corrosión se acelere a marchas forzadas. Lo que parecía un simple baño de agua se convierte así en un proceso de deterioro progresivo que desgasta la carrocería de los coches expuestos al exterior en mucho menos tiempo del que creíamos.
Así que la próxima vez que veas llover, recuerda que tu vehículo está aguantando un auténtico bombardeo de electricidad en miniatura. ¿Dejáis el coche a la intemperie o sois de los que buscan garaje a la mínima? ¡Queremos leer vuestros comentarios en la comunidad BeersStorming!
Fuente original: Teknautas — El Confidencial
