El telescopio James Webb explora de nuevo el Campo Ultra Profundo en Fornax
El telescopio espacial James Webb apunta a un icónico rincón de la constelación de Fornax para detectar lo que el Hubble no pudo ver.

Para el ojo humano, el cielo nocturno no es más que un puñado de puntos brillantes sobre un lienzo oscuro. Salvo que tengamos la suerte de estar alejados de la contaminación lumínica y atisbemos el resplandor de la Vía Láctea, la mayor parte del cosmos nos resulta invisible. Por suerte, los telescopios espaciales se encargan de ver lo que nuestros ojos no captan e incluso de analizar la composición de esos objetos remotos.
Aun así, la astronomía no deja de deparar sorpresas. Esto es lo que acaba de ocurrir con el telescopio James Webb al centrar su mirada en un punto minúsculo de la zona sur de la constelación de Fornax, un rincón que figura entre los más observados del firmamento.
Esa pequeña parcela de cielo es un clásico absoluto de la ciencia espacial. El telescopio Hubble pasó en su día nada menos que 270 horas observándola para capturar una de sus imágenes más famosas: el Campo Ultra Profundo. En ese trocito de nada aparente se concentran unas 10.000 galaxias y miles de millones de años de historia cósmica.
Por eso era cuestión de tiempo que el James Webb apuntara también hacia allí. Equipado con la capacidad de medir en el infrarrojo cercano y medio, el nuevo observatorio espacial puede captar lo que el Hubble no tuvo la oportunidad de detectar en su momento.
¿Crees que el James Webb logrará reescribir lo que sabíamos sobre este rincón del cosmos? ¡Déjanos tus comentarios y súmate al debate en la comunidad de BeersStorming!
Fuente original: Xataka
