Europa y China se alían con el código abierto para reducir su dependencia tecnológica
Francia, Alemania y China impulsan el uso de sistemas de código abierto para tener un mayor control de su infraestructura informática y depender menos de tecnológicas extranjeras.

Parecía una utopía de entusiastas del software libre, pero la cosa se está poniendo seria. Países como Francia, Alemania y China están decididos a cambiar el rumbo de su infraestructura informática. La idea ya no es solo renovar ordenadores, sino tomar las riendas y ganar el control absoluto de los sistemas que mueven sus instituciones.
¿Y cómo pretenden lograr este cambio de rumbo? La clave está en apostar decididamente por sistemas de código abierto. Para explicarlo de forma sencilla, utilizar software cerrado es como comprar una caja fuerte sin la llave del fabricante, mientras que el código abierto es como tener los planos completos del cerrojo para adaptarlo y construirlo a tu propia medida.
El gran objetivo detrás de esta estrategia es evidente: reducir al máximo la dependencia de empresas tecnológicas extranjeras. En un panorama donde la tecnología lo mueve todo, dejar la gestión digital de un país entero en manos de corporaciones externas no parece la jugada más prudente a largo plazo.
Al tomar el control de su propia infraestructura mediante soluciones abiertas, estos países buscan asegurar su soberanía tecnológica y proteger sus datos sin ataduras a licencias privadas. El camino hacia la independencia digital ya ha comenzado y promete transformar el panorama internacional.
¿Pensáis que el software libre conseguirá asentarse definitivamente en las instituciones gubernamentales frente a los gigantes privados? ¡Queremos saber vuestra opinión, abrimos el debate en la comunidad BeersStorming!
Fuente original: Computer Hoy
