Invernaderos hechos con botellas de plástico recicladas: la gran idea australiana
Estudiantes y escuelas en Australia han demostrado que miles de botellas de plástico pueden sustituir al cristal para crear invernaderos económicos y comunitarios.

Pocas cosas hay más cotidianas que una botella de plástico vacía, pero en lugar de mandarlas directamente al contenedor de reciclaje, en Australia se hicieron una pregunta muy sencilla: ¿por qué no construir algo útil con ellas? Con esa idea en mente, varios colegios y estudiantes universitarios se pusieron manos a la obra para levantar invernaderos caseros y muy económicos, utilizando casi de forma íntegra estas botellas recuperadas. El resultado no solo ayuda al medio ambiente, sino que sirve como aula, huerto y espacio para proyectos comunitarios.
La receta técnica no tiene mucho misterio, pero es tremendamente eficaz. Consiste en coger miles de botellas de plástico vacías, lavarlas bien y utilizarlas para rellenar las paredes de una estructura básica de madera. Es algo parecido a crear un muro translúcido casero: la luz atraviesa el plástico exactamente igual que lo haría a través del cristal o del policarbonato tradicional. De este modo, el calor se queda atrapado en el interior y se generan esas condiciones cálidas y húmedas que tanto gustan a las plantas para crecer.
Uno de los proyectos más destacados lo firmaron en 2014 un grupo de 33 estudiantes del Máster en Terapia Ocupacional de la Universidad de Canberra. Estos futuros terapeutas asumieron el reto de diseñar y construir uno de estos invernaderos de botellas desde cero, con el objetivo final de donarlo a la comunidad.
Para llevar a cabo su misión, los universitarios reunieron más de 1.500 botellas y lograron financiar la estructura gracias a 1.000 dólares recaudados mediante colectas. Una fórmula genial para darle una segunda vida a miles de envases mientras se apoya una buena causa. ¿Qué os parece esta alternativa ecológica para los huertos escolares? ¡Queremos leer vuestra opinión en la comunidad BeersStorming!
Fuente original: Xataka
