La ameba de fuego rompe récords y cambia la búsqueda de vida extraterrestre
Una ameba capaz de reproducirse a 63 ºC eleva el límite térmico de la vida compleja y obliga a replantear dónde buscar seres en otros planetas.

Cuando buscamos vida fuera de la Tierra, nos fijamos mucho en la temperatura. Queremos planetas o satélites situados a una distancia ideal de su estrella, en esa famosa zona de habitabilidad donde el agua se mantiene líquida, sin congelarse ni evaporarse. Sin embargo, si lo que pretendemos es encontrar organismos eucariotas o vida compleja, el margen se estrecha bastante porque estos seres suelen llevarse muy mal con el calor.
Hasta la fecha, el récord absoluto de calor que podía soportar la vida compleja estaba fijado en los 60 ºC. Pero un equipo de científicos de la Universidad de Siracusa ha tirado por tierra ese límite con un descubrimiento que amplía el abanico de posibilidades para la astrobiología.
La protagonista del hallazgo es la Incendiamoeba cascadensis, bautizada coloquialmente como la ameba de fuego. Este curioso microorganismo fue localizado en las pozas de agua caliente del Parque Nacional Volcánico Lassen, en California, donde ha demostrado desenvolverse a temperaturas extremas.
Las cifras de resistencia de esta ameba son impresionantes: es capaz de reproducirse a 63 ºC e incluso de recuperar su actividad habitual después de haber sido expuesta a 70 ºC. Puede parecer una diferencia de pocos grados, pero en términos biológicos cambia por completo las reglas del juego.
Al comprobarse que la vida compleja tolera temperaturas más altas de lo previsto, los científicos tendrán que replantearse los criterios para buscar organismos en el universo. ¿Creéis que este hallazgo acerca la posibilidad de encontrar vida en lugares insospechados? ¡Esperamos vuestros comentarios en la comunidad BeersStorming!
Fuente original: Xataka
