La chatarra de Perseverance ayuda a revisar las fórmulas de los cráteres de Marte
Cinco piezas de lastre soltadas por el rover Perseverance crearon cráteres clave para entender mejor el terreno marciano y sus modelos de impacto.

En 2021, justo antes de iniciar su entrada en Marte, el rover Perseverance se deshizo de varias piezas de hardware que ya no necesitaba. Aunque pueda sonar a simple chatarra espacial desprendida antes del aterrizaje, estos bloques cayeron sobre la superficie del planeta rojo formando cinco cráteres que han resultado ser una auténtica mina de oro para la ciencia.
Durante el viaje desde la Tierra, estas piezas servían como lastre para colocar el centro de masas de la nave en su lugar correcto. Esto permitía al vehículo girar de manera similar a un pollo en un asador, logrando que el lado expuesto al Sol no se sobrecalentase mientras la otra cara permanecía helada. Una vez cumplida su función térmica y de estabilización, se soltaron para preparar la maniobra de llegada.
Aunque Marte está repleto de marcas de impactos, los científicos nunca conocen las características exactas de los objetos cósmicos que los provocan. En este caso, al tratarse de piezas fabricadas en la Tierra con masa y tamaño perfectamente documentados, los investigadores pudieron obtener un dibujo exacto del impacto y evaluar con muchísima precisión la respuesta del terreno marciano.
Los datos recabados en un estudio publicado recientemente sugieren que este experimento involuntario ha sido de lo mejor que se podía pedir. De hecho, la información obtenida al analizar estos impactos indica que las fórmulas tradicionales que utilizábamos para calcular cómo se forman los cráteres en Marte podrían necesitar una revisión.
¿Qué os parece este giro inesperado en la física de impactos gracias a un poco de lastre terrestre? Os leemos en los comentarios de la comunidad BeersStorming.
Fuente original: Xataka
