La Ley de Brooks: por qué meter más gente en un software con retraso lo retrasa aún más
Medio siglo después, la Ley de Brooks nos recuerda que añadir programadores a un proyecto atascado solo consigue ralentizarlo aún más.

Imagina la escena: un proyecto de software va tarde, saltan las alarmas y la primera idea que se le ocurre a la directiva es meter a más gente en el equipo para apagar el fuego. Sin embargo, aunque suene lógico sobre el papel, la realidad del desarrollo tecnológico nos demuestra una y otra vez que esta estrategia suele salir mal.
Hace ya medio siglo que se formuló la famosa Ley de Brooks, un principio clásico de la gestión de software que afirma que añadir mano de obra a un proyecto que va con retraso lo retrasa todavía más. Lo fascinante de esta regla es que, cincuenta años después, sigue estando más vigente que nunca en la industria.
La razón detrás de este fenómeno reside en el impacto que causa la llegada de personal nuevo a un grupo de trabajo. Por un lado, hace falta tiempo para la formación de los recién llegados, lo que obliga a atenderlos y frena el ritmo de trabajo. Por otro lado, se genera un exceso de comunicación al tener que coordinar a más personas, un obstáculo que termina lastrando el progreso del equipo.
Así que ya lo sabes: a veces, intentar acelerar las cosas metiendo a más gente a última hora solo consigue que la meta se aleje un poco más. ¿Has sufrido en tus propias carnes la Ley de Brooks en algún proyecto? ¡Queremos conocer tu historia en la comunidad de BeersStorming!
Fuente original: Computer Hoy
