La vieja estrategia de Rockefeller que la gran inteligencia artificial vuelve a usar
Las grandes voces de la IA piden frenar su desarrollo, una jugada que recuerda a las tácticas empresariales del siglo XIX para pedir regulación a medida.

De un tiempo a esta parte, el ambiente alrededor de la inteligencia artificial se ha vuelto francamente apocalíptico. Ya no se trata únicamente de debatir sobre riesgos para la ciberseguridad, sino que directamente se plantea la posibilidad de la extinción de la humanidad. En medio de esta escalada de pesimismo, líderes del sector como Dario Amodei y Sam Altman abogan abiertamente por detener o frenar el progreso de la IA.
Aunque a primera vista este discurso suena a una preocupación genuina por la seguridad de todos, en el fondo esconde un truco bastante veterano. Es una jugada tan antigua como el propio capitalismo que John D. Rockefeller ya utilizó hace más de un siglo para mover sus piezas en el mercado.
En 1899, Rockefeller se presentó ante la Comisión Industrial de Estados Unidos y convenció a sus miembros de que las grandes combinaciones de empresas no debían eliminarse. Su argumento fue que eran necesarias para competir en la economía internacional y que la solución pasaba por supervisarlas y regularlas, una lógica idéntica a la que defienden hoy las grandes tecnológicas.
El clima de alarma se alimenta también desde dentro de las propias compañías. La semana pasada, un ingeniero de Anthropic dimitió de su puesto y acusó a la empresa de estar jugando con nuestras vidas, asegurando que existe un diez por ciento de probabilidades de que ocurra una catástrofe.
Pedir normas más estrictas cuando ya estás en la cima parece la manera perfecta de afianzar el control disfrazándolo de responsabilidad social. ¿Pensáis que realmente buscan protegernos o solo están protegiendo su negocio? ¡Dejadnos vuestras opiniones y abramos el debate en la comunidad de BeersStorming!
Fuente original: Xataka
