Marosa vende por 112 millones y su fundador reparte 4 millones entre la plantilla
El fundador de la startup gallega Marosa, Pedro Pestana, reparte cuatro millones de euros entre sus empleados tras ser adquirida por Wolters Kluwer.

En el ecosistema tecnológico gallego ha saltado una noticia de esas que llaman la atención de inmediato. La startup Marosa ha cerrado una gran operación de venta —lo que en el sector se conoce como un "exit"— tras ser adquirida por la firma holandesa Wolters Kluwer, que ha desembolsado 112 millones de euros por la compañía.
Pero lo verdaderamente llamativo de esta operación no son únicamente las cifras con muchos ceros de la compraventa. El fundador de la startup, Pedro Pestana, ha tomado una decisión especialmente generosa: repartir cuatro millones de euros directamente entre la plantilla de la empresa.
Un movimiento poco común que premia de forma directa el esfuerzo de los trabajadores que han impulsado el proyecto desde sus inicios. Sin embargo, en el ámbito empresarial los acuerdos de este calibre siempre vienen acompañados de matices que conviene analizar.
Y es que, a pesar de la alegría por el botín repartido entre los empleados, la operación no está exenta de ciertos temores sobre el futuro de la marca. Esta decisión generosa de Pestana no evita que siga existiendo el riesgo de deslocalización, es decir, que la actividad de la startup termine trasladándose fuera de Galicia.
¿Qué te parece el gesto del fundador de Marosa con sus empleados? Queremos conocer tu opinión, así que déjanos tus comentarios para debatirlo en la comunidad BeersStorming.
Fuente original: Business Insider España
