Muse pasa de las palabras a los hechos: así funciona la gran promesa agéntica de Meta
El agente de IA Muse está demostrando que la inteligencia artificial ya no solo responde preguntas, sino que ejecuta tareas complejas de forma autónoma.

Imagina darle a una inteligencia artificial acceso total a tu correo electrónico y a tus tarjetas de crédito. Parece una locura, pero es exactamente lo que hizo el periodista Eli Tan hace dos semanas al probar Muse. Su petición fue muy clara: «Monitoriza mis gastos en Google Sheets, por favor». Lo que ocurrió después demuestra perfectamente hacia dónde se encamina el sector tecnológico.
En cuestión de minutos, este agente de IA creó desde el móvil una tabla con cientos de filas. Pero la cosa no quedó ahí: localizó dos suscripciones duplicadas y las canceló él solito. Por si fuera poco, redactó un correo para pedir la devolución de una prueba expirada de otra plataforma, logrando que le reembolsaran 44,99 dólares sin que el usuario moviera un solo dedo.
Hasta ahora, la inteligencia de modelos como ChatGPT se medía por lo bien que mantenían una conversación o redactaban textos. Sin embargo, los humanos seguíamos haciendo el trabajo pesado: ejecutar comandos y confirmar cada paso. Con Muse la forma de uso cambia por completo y pasamos del responder al hacer: tú le encargas la tarea y la IA ejecuta todo el proceso autónomamente.
Esta experiencia, explicada en The New York Times, coincide con los testimonios que se escuchan sobre Muse y otros agentes como GrokBot o Instinct. La gran promesa de la IA agéntica, impulsada por Meta, está empezando a cumplirse y demuestra que el futuro pasa por automatizar nuestras gestiones cotidianas.
¿Le darías acceso a un agente de IA a tu correo y tarjetas para que gestione tus suscripciones o prefieres seguir haciéndolo tú mismo? Queremos saber qué opinas, ¡únete al debate en la comunidad de BeersStorming!
Fuente original: Xataka
