¿Nos da un respiro la cesta de la compra? La inflación frena, pero el bolsillo duda
Pese a que el precio de los alimentos sube a un ritmo menor que hace tres años, los datos de la OCU y un llamativo 39,5% mantienen el escepticismo sobre nuestro poder adquisitivo.

Aunque España no ha conseguido librarse de la inflación y el conflicto de Irán sigue generando incertidumbre en el horizonte, el panorama actual queda lejos de las subidas desbocadas que vivimos en 2022 tras el estallido de la guerra de Ucrania. La tormenta parece haber bajado de intensidad y los datos comienzan a reflejarlo de forma clara.
Para muestra, una comparativa rápida sobre la mesa: el pasado mes de septiembre, los alimentos y las bebidas no alcohólicas registraron un incremento interanual del 2,7%. Si echamos la vista atrás tres años, el panorama era bien distinto, con estos mismos productos encareciéndose a un ritmo vertiginoso del 10,5%.
Ante esta desaceleración, la gran pregunta que flota en el ambiente es si los hogares españoles están logrando por fin coger algo de oxígeno o si, por el contrario, recuperar el poder adquisitivo perdido sigue siendo una quimera. A pesar de la moderación de las cifras, existen indicadores que obligan a mirar la situación con bastante escepticismo.
Aquí entra en juego un dato clave: el 39,5%. Para arrojar algo de claridad, la OCU elabora periódicamente un análisis comparando cadenas de supermercados para encontrar las opciones más asequibles. Su herramienta es una cesta prototipo de 244 productos que abarca desde la comida diaria hasta artículos de droguería, limpieza e higiene, aportando una visión complementaria a las estadísticas oficiales que publica el INE.
Aunque el estudio de 2026 llega reconociendo esta ralentización en el encarecimiento del carro de la compra, persisten las dudas sobre el alivio real de las familias. Y vosotros, ¿notáis en el ticket diario que la subida de precios pisa el freno o vuestro bolsillo sigue sufriendo? ¡Contádnoslo en la comunidad BeersStorming!
Fuente original: Xataka
