OpenAI rebaja sus previsiones en 20.000 millones de dólares y desata dudas en Wall Street
OpenAI reduce sus ingresos anualizados de 70.000 a 50.000 millones de dólares, provocando caídas en el sector tecnológico y dudas sobre la rentabilidad de la IA.

En Wall Street los sustos se pagan caros, y basta con que las estimaciones se desvíen lo más mínimo para que a los inversores les entre el insomnio. En esta ocasión le ha tocado sufrir a OpenAI, la compañía capitaneada por Sam Altman, que ha visto cómo sus previsiones financieras no han salido exactamente como prometieron hace apenas unos meses.
La historia viene de finales de septiembre. Por aquel entonces, Altman adelantó a sus inversores que las ventas anualizadas de la empresa rondarían los 70.000 millones de dólares, un dato del que se hicieron eco fuentes de medios como Reuters o el Financial Times. Sin embargo, OpenAI ha tenido que rectificar y confirmar a sus inversores que la cifra final se queda en unos 50.000 millones de dólares.
Hablamos de una diferencia de 20.000 millones de dólares hacia abajo, que se dice pronto. Para entender el impacto con una analogía sencilla, las ventas anualizadas son como el ritmo al que avanza el cuentakilómetros de un coche: la empresa prometió circular a máxima velocidad, pero al mirar el velocímetro real se ha dado cuenta de que se ha dejado una tercera parte del impulso por el camino. Poca broma.
Como era de esperar, este recorte ha desatado una tormenta bajista en los mercados que ha terminado salpicando a otras firmas tecnológicas. La rebaja ha vuelto a poner sobre la mesa la gran pregunta que ronda la cabeza de los analistas: ¿realmente es rentable invertir dinero masivamente en la inteligencia artificial?
El tropezón de OpenAI reabre un debate económico crucial para el futuro del sector informático. ¿Pensáis en la comunidad BeersStorming que estamos ante un simple desajuste en las cuentas o que las expectativas alrededor de la rentabilidad de la IA eran demasiado exageradas?
Fuente original: Xataka
