Pillado un exempleado de OpenAI por poner un micro en una sala de reuniones
El FBI ha detenido a un exempleado de OpenAI acusado de colocar un dispositivo de grabación en una sala de conferencias de la compañía.

Vaya lío se ha montado en las oficinas de OpenAI. La empresa creadora del conocido ChatGPT ha vivido un episodio digno de película de espías tras descubrirse que un extrabajador había colocado un dispositivo de grabación en una de sus salas de conferencias.
El protagonista de este suceso es Abdulrahman Alfozan, un ciudadano saudí de 35 años. El ya exempleado ha pasado de trabajar en la firma tecnológica a terminar envuelto en un problema legal serio por presuntamente instalar este aparato para escuchar lo que se debatía a puerta cerrada.
Los acontecimientos se desarrollaron rápido. La propia compañía descubrió la presencia del dispositivo en la sala de reuniones y dio el aviso. Una semana después de que OpenAI destapara el pastel, el mismísimo FBI tomó cartas en el asunto y arrestó a Alfozan el pasado viernes.
Resulta curioso que, en el corazón de la empresa que desarrolla la inteligencia artificial más avanzada, el método elegido para intentar captar información haya sido algo tan tradicional como colar un micro físico. Viene a ser el equivalente a intentar pinchar una conversación con dos latas y un cordel en mitad de un centro de alta tecnología.
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Fuente original: Business Insider España
