¿Qué hace un diplodocus en Teruel? El hallazgo que cambia el mapa de la prehistoria
El hallazgo de 14 vértebras de diplodocus en España demuestra que estos gigantes viajaron entre los territorios que hoy forman Europa y América hace 150 millones de años.
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Imaginad la escena: un gigante de cuello infinito que todos ubicábamos al otro lado del charco decide aparecer de repente en tierras aragonesas. Pues eso es exactamente lo que acaba de ocurrir. Se han encontrado restos de un diplodocus fuera de Norteamérica, y el lugar elegido no ha sido otro que Teruel.
En concreto, el hallazgo consta de 14 vértebras fosilizadas. Puede parecer una cifra modesta, pero en el mundo de la paleontología 14 piezas del espinazo de semejante bestia son una auténtica mina de oro de información. Es algo así como encontrar un archivo de datos que actualiza la versión del mapa jurásico que teníamos instalada.
Lo verdaderamente fascinante de este descubrimiento es que cambia por completo lo que sabíamos sobre la distribución de este dinosaurio. Hasta ahora, el diplodocus era considerado un habitante exclusivo de lo que hoy es América del Norte, pero estas vértebras confirman que hace 150 millones de años la historia era bastante diferente.
Este fósil demuestra que estos colosales herbívoros pudieron desplazarse y mover sus toneladas entre las masas de tierra que, con el paso de los milenios y la tectónica de placas, acabarían separándose para formar los continentes de Europa y América.
El mapa prehistórico se ha reescrito gracias a este hallazgo en España, demostrando que la ciencia siempre tiene espacio para sorpresas geográficas. ¿Qué pensáis de este increíble viaje entre continentes de hace 150 millones de años? ¡Contadnos vuestra teoría y debatamos con una buena cerveza en la comunidad de BeersStorming!
Fuente original: Teknautas — El Confidencial
