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Steve Jobs y la historia de cuando tuvo que esconder su Porsche para parecer más pobre

De disimular un Porsche 911 en la época de NeXT a los modelos exclusivos de John Ternus: así ha cambiado la relación de los grandes directivos de Apple con los deportivos.

Por BeersStorming·29 de septiembre de 2026· 2 min
Steve Jobs y la historia de cuando tuvo que esconder su Porsche para parecer más pobre

Desde su fundación, la marca Porsche ha estado ligada a la velocidad, al diseño de competición y al lujo. Por eso, magnates de la tecnología como Bill Gates jamás han ocultado su amor incondicional por estos vehículos. Sin embargo, en la historia de Apple, la relación con estos deportivos alemanes ha dejado situaciones de lo más curiosas.

El propio Steve Jobs era un enamorado de Porsche y conducía un 911, pero hubo un momento en el que tuvo que guardar su pasión en el garaje. Tras ser despedido de la compañía de la manzana, Jobs fundó NeXT para seguir creando ordenadores, aunque necesitaba conseguir fondos urgentemente para financiar su nuevo proyecto.

Para lograr el dinero, organizó la visita de Ross Perot, un rico empresario dispuesto a invertir si le convencía lo que veía. Como Jobs no dejaba ningún detalle al azar, corrió al despacho de su compañero Randy Adams, que tenía un Porsche 911 idéntico al suyo, para soltarle una frase directa: había que esconder los dos coches de inmediato para no dar mala impresión.

Casi cuatro décadas después, la situación en la directiva de Cupertino es muy diferente. John Ternus, otro alto directivo de la firma, también cuenta con un Porsche en su garaje, pero con una exclusividad radical: del modelo que posee solo hay 77 unidades en todo el mundo.

Parece que los coches de carreras y los líderes tecnológicos siguen teniendo un vínculo inseparable, ya sea disimulando el patrimonio o luciendo piezas únicas. ¿Tú habrías escondido el deportivo como Jobs para asegurar la inversión? ¡Abre el debate con nosotros en la comunidad BeersStorming!

Fuente original: Xataka