Trabajar en las 'Big Tech' ya no liga: el nuevo dilema amoroso en Silicon Valley
Si antes faltaba tiempo para tener citas en Silicon Valley, ahora el verdadero problema es admitir en qué empresa trabajas.

Durante años, el gran obstáculo para los profesionales del sector tecnológico a la hora de encontrar pareja era la falta de tiempo. Las jornadas maratonianas ocupaban todo el horario de empleados y fundadores. Un ejemplo de esto lo daba un gerente de 35 años de una gran tecnológica a Business Insider, explicando cómo ese ritmo tan intenso le había complicado seriamente la vida amorosa.
Este dilema social en la zona de la bahía no es una novedad reciente. Ya en el año 1999, el Christian Science Monitor señalaba que la desmedida pasión por el trabajo en Silicon Valley robaba la energía y el tiempo necesarios para construir relaciones duraderas. En la actualidad la exigencia no ha bajado, hasta el punto de que algunas empresas emergentes de inteligencia artificial están pidiendo a sus plantillas semanas laborales de 72 horas.
Sin embargo, el problema actual ha cambiado de forma drástica. Tal y como han admitido diversos empleados al medio Wired, el freno a su vida sentimental ya no son las horas de oficina, sino el rechazo que provoca su propio empleo. Trabajar para un gigante tecnológico genera hoy una reacción tan negativa entre las personas con las que intentan entablar una relación que muchos prefieren no mencionarlo.
Para evitar ser descartados de entrada, varios profesionales están optando por omitir deliberadamente el nombre de su empresa en las conversaciones y citas. El estigma asociado a las grandes corporaciones del sector ha llevado a estos trabajadores a silenciar su carrera profesional para tener una oportunidad en el amor.
Parece que llevar la marca de una gran tecnológica en el currículum pesa ahora más que las viejas jornadas de infarto. ¿Llegarías a ocultar dónde trabajas para conseguir una segunda cita? Queremos saber qué piensas, ¡súmate al debate en la comunidad de BeersStorming!
Fuente original: Xataka
