Un hallazgo en una cueva de Asturias revela qué comíamos hace 8.000 años
La cueva de Sohornu, en Llanes, saca a la luz los restos bien conservados de un hombre de hace 8.000 años cuya dieta dependía en más de un 50% del mar.

Si a veces nos cuesta recordar qué cenamos anteayer, imagínate averiguar la dieta exacta de alguien que pisó la Tierra hace 8.000 años. Eso es justo lo que ha presentado el Museo Arqueológico de Asturias tras estudiar los hallazgos recuperados en la cueva de Sohornu, situada en la localidad de Andrín, en el concejo de Llanes.
Todo comenzó en 2024, cuando los espeleólogos Pablo Solares y Clara Zazo localizaron una mandíbula humana junto a un conchero asturiano, un depósito de restos de moluscos que funciona como un auténtico vertedero de la época. Tras dar el aviso a Patrimonio, se puso en marcha una intervención arqueológica para rescatar y analizar el yacimiento.
La excavación de urgencia estuvo dirigida por Pablo Arias, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Cantabria, y el arqueólogo Alberto Martínez Villa, concluyendo en el verano de 2025. Los trabajos revelaron restos de al menos dos varones adultos, un asta de ciervo y evidencias de que la cueva estuvo ocupada de forma continuada desde hace 12.000 hasta hace 4.300 años.
El plato fuerte del estudio gira en torno a uno de los individuos, un hombre de unos 45 años que vivió siglos antes de que la agricultura o la ganadería llegaran a la zona. El excelente estado de conservación de su cráneo y otros huesos ha permitido determinar que cerca del 55 % de las proteínas que consumía provenían directamente del mar.
Resulta fascinante ver cómo la ciencia logra reconstruir el menú de nuestros antepasados a través de un fósil. ¿Qué opinas de esta dieta paleomaritima? Te leemos en los comentarios de la comunidad BeersStorming.
Fuente original: Xataka
