Un proyectil carlista irrumpe en una exhibición de la Guardia Civil ante 250 niños
Una jornada escolar sobre seguridad terminó convirtiéndose en la mejor lección en vivo cuando los artificieros tuvieron que neutralizar un proyectil del siglo XIX.

Imagina estar en una salida escolar aprendiendo cómo trabaja la Guardia Civil y que la realidad supere por completo al guion. Eso mismo vivieron cerca de 250 escolares navarros el pasado 23 de septiembre en la Plaza de los Fueros de Pamplona. Durante la Exposición de Medios anual por la festividad de la Virgen del Pilar, los pequeños disfrutaban tocando monturas, uniformes e incluso una moto acuática, sin saber que la verdadera lección de historia y tecnología militar estaba a punto de desplegarse a pocos kilómetros.
A unos 40 kilómetros de la capital, en una finca de viñedos del paraje de Legardeta, en Villatuerta (un municipio de 1.256 habitantes), saltaron las alarmas. Un aviso por el hallazgo de un artefacto en pleno campo obligó a dos especialistas del Grupo de Explosivos (GEDEX) a dejar la exposición a la mitad para acudir de urgencia a la zona.
Una patrulla acordonó el lugar hasta la llegada de los artificieros, quienes identificaron la pieza como un proyectil de artillería de sección hexagonal dotado del sistema Whitworth, empleado a finales del siglo XIX. Para entender este mecanismo de forma sencilla, imagina una tuerca y un tornillo: en lugar de proyectiles cilíndricos habituales, este sistema usaba una forma geométrica precisa para encajar en el cañón y girar al disparar, ganando estabilidad. Por la ubicación del hallazgo, los expertos indicaron que el artefacto estaría relacionado con las guerras carlistas.
El problema de estos viejos vestigios tecnológicos es que el paso del tiempo no los vuelve inofensivos. Tras examinar la pieza, los miembros del GEDEX comprobaron que todavía conservaba la carga explosiva en su interior, por lo que tuvieron que neutralizarla de forma segura. Lo que empezó como un evento divulgativo terminó explicando, de la forma más real posible, qué hace una unidad de explosivos ante un peligro histórico.
Resulta fascinante cómo la tecnología del siglo XIX puede reaparecer en mitad de una jornada escolar del siglo XXI. ¿Qué os parece este inesperado choque entre historia militar y divulgación? Queremos conocer vuestra opinión en los comentarios de la comunidad BeersStorming.
Fuente original: Xataka
