Un pueblo soriano de 55 vecinos, colapsado por solicitudes de la Ley de Nietos
Fuentestrún atesora una montaña de solicitudes de partidas de nacimiento tras el alud de trámites de la Ley de Nietos.

Imagina vivir en un tranquilo pueblo de Soria donde solo están empadronadas 55 personas y, de repente, ver cómo el ayuntamiento se llena de expedientes del siglo XIX. Eso es exactamente lo que le está pasando a Fuentestrún. Este pequeño municipio soriano se encuentra desbordado gestionando una auténtica montaña de papeles y partidas de nacimiento de bisabuelos y tatarabuelos, todas reclamadas desde el otro lado del Atlántico.
El origen de esta avalancha burocrática tiene nombre propio: la Ley de Nietos. Nacida dentro de la Ley de Memoria Democrática de 2022, esta norma es el procedimiento legal que permite recuperar la nacionalidad española a los hijos y nietos de quienes se exiliaron durante y después de la Guerra Civil.
Para entender este proceso de papeleo, la ley otorga el derecho a tres perfiles determinados. Primero, a descendientes de españoles exiliados por motivos ideológicos, políticos, religiosos o de orientación sexual que perdieron la nacionalidad. Segundo, a hijos de mujeres españolas que la perdieron al casarse con extranjeros antes de 1978. Y tercero, a hijos mayores de edad de quienes ya la recuperaron con la Ley de Memoria Histórica de 2007.
Por si fuera poco, una instrucción ministerial posterior amplió el criterio de exilio a cualquiera que saliera de España entre julio de 1936 y diciembre de 1955, multiplicando el volumen de peticiones. El impacto en Fuentestrún es tan llamativo que sus 177 electores residentes en el extranjero ya casi cuadruplican a los votantes que viven en el propio pueblo.
Un caso muy curioso de cómo la burocracia actual rescata archivos de mediados del siglo XIX y altera la rutina de la España rural. ¿Cómo veis en la comunidad BeersStorming este impacto administrativo en nuestros pueblos? ¡Esperamos vuestros comentarios!
Fuente original: Xataka
